La V Encuesta Nacional de Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología realizada por la Fundación Española para la ciencia y la Tecnología (FECYT) revela que la sociedad española está cada vez más interesada en la ciencia. De hecho, desde el 2008 la curiosidad de la población por la ciencia ha crecido un 36%, pasando del 9.6 al 13.1%. No es el único dato llamativo que arroja la encuesta, realizada a 7744 personas, ya que de sus resultados se desprende que los ciudadanos están descontentos e insatisfechos con la poca información sobre ciencia, tecnología y medio ambiente y confiesan estar sobreinformados sobre deportes, política y corazón.
Para cubrir esa carencia de información científica, los lectores recurren a Internet, un medio que les permite acceder a contenidos que no se encuentran normalmente en los kioscos. Buscar una solución a este problema puede parecer fácil, pero no hay unanimidad por parte de los implicados. Los investigadores lamentan la falta de atención que reciben por parte de los medios y los periodistas lo achacan a que los contenidos son demasiado elevados para el lector medio.
Álex Fernández Muerza, periodista medioambiental, destacaba en el III Curso de Ciencia para Informadores la importancia de la entrevista, que calificaba como “un género ideal de la divulgación científica”. Para él es la mejor manera de que la población conozca los nuevos avances y descubrimientos, ya que el propio científico es el que mejor puede explicar cuál es su trabajo. Para eso es importante que dos de los tres actores implicados, investigador y periodista, hagan un esfuerzo que permita beneficiarse a nuestra sociedad, pues como decía Carl Sagan, científico y divulgador estadounidense, “cada esfuerzo por clarificar lo que es ciencia y generar entusiasmo popular sobre ella es un beneficio para nuestra civilización global”.